domingo, 5 de septiembre de 2010

Sistema Estomatognatico

SISTEMA ESTOMATOGNATICO

El sistema estomatognático es la unidad morfofuncional integrada y coordinada, constituida por el conjunto de estructuras esqueléticas, musculares, angiológicas, nerviosas, glandulares y dentales, organizadas alrededor de las articulaciones occípito-atloidea, atlo-axoidea, vértebro-vertebrales cerviciales, témporo-mandibulares, dento-dentales en oclusión y dento-alveolares, que se ligan orgánica y funcionalmente con los sistemas digestivo, respiratorio, fonológico y de expresión estético-facial y con los sentidos del gusto, del tacto, del equilibrio y de la orientación para desarrollar las funciones de succión, digestión oral (que comprende la masticación, la salivación, la degustación y la degradación inicial de los hidratos de carbono); deglución, comunicación verbal (que se integra, entre otras acciones, por la modulación fonológica, la articulación de los sonidos, el habla, el silbido y el deseo); sexualidad oral (que incluye la sonrisa, la risa, la gesticulación bucofacial, el beso, entre otras manifestaciones estético-afectivas); respiración alterna y defensa vital, integrada por la tos, la expectoración, el estornudo, el bostezo, el suspiro, la exhalación y el vómito, esenciales para la supervivencia del individuo1.

Está contenido en la parte superior del cuerpo humano, a partir de la cintura toraco-escapular, definida ésta como la conceptualizó Ives Chatain2 en 1983, la cual constituye su base y límite inferior; a su vez contiene otras estructuras anatómico-funcionales muy importantes como la faringe, la laringe, el encéfalo y los órganos de los sentidos, incluidos el del equilibrio y el de orientación, con todos los cuales establece relaciones muy precisas e importantes.

Esta definición, que incorpora el campo de trabajo del odontólogo, de la fonoaudióloga, de la higienista oral, del otorrinolaringólogo, entre otros agentes de salud, supone que el estomatólogo tiene un campo de actividad mucho más amplio que el del odontólogo y no puede conducir al error de excluir el conocimiento, al menos global pero exacto, de aquellos órganos y sentidos que no son de su responsabilidad directa pero cuya patología contribuye, o puede contribuir, a oscurecer el diagnóstico estomatognático.

Por esta razón, entre otras, conviene tener presente y enfatizar constantemente que el ser humano es una unidad integral e integrada en cuyo funcionamiento todos y cada uno de los órganos, que por razones didácticas han sido agrupados en los llamados "sistemas", repercuten en el funcionamiento de los otros y no sólo en los aspectos morfofuncionales sino también en los aspectos psiconeurales y psicosomático, mentales y espirituales.

Aparato estomatognático

El aparato estomatognático (del griego στόμα, boca; y γνάθος, maxilares) es el conjunto de órganos y tejidos que permiten comer, hablar, pronunciar, masticar, deglutir, sonreir, respirar, besar y succionar. Está ubicada en la región craneo-facial, en una zona limitada aproximadamente por un plano frontal que pasa por las apófisis mastoides y dos líneas horizontales que pasan, la superior por los rebordes supraorbitarios y la inferior por el hueso hioides.

Situación anatómica

Se encuentra ubicado en la cavidad oral, abarcando parte también del cráneo, la cara y el cuello

Composición

El sistema estomatognático está compuesto por:

Enfermedades del aparato estomatognático

Es un aparato muy amplio, que implica cientos de enfermedades, entre estas la caries, la gingivitis, la faringitis, el herpes labial, la candidiasis oral, las adenopatías o neoplasias benignas o malignas, etc. Algunas estructuras orales forman también parte del aparato digestivo y otras del aparato respiratorio.

Los profesionales sanitarios encargados del estudio del aparato estomatognático son los odontólogos o estomatólogos y los médicos especialistas en otorrinolaringología.

Situación anatómica

Se encuentra ubicado en la cavidad oral, abarcando parte también del cráneo, la cara y el cuello

Labio

Labios maquillados.

Los labios son la puerta de entrada del aparato digestivo y la apertura anterior de la boca. Presentan una porción muscular central, de músculo esquelético, recubierta por fuera por piel y por dentro por una mucosa.

La porción muscular central corresponde a músculo estriado voluntario, recubierto por su parte externa por piel, constituida por epidermis, dermis e hipodermis, y por su parte interna por una mucosa, constituida por un epitelio de revestimiento, una lámina propia y una submucosa.

El labio es un repliegue musculocutáneo membranoso. Para diferenciar en un corte la piel de la mucosa se deben visualizar los folículos pilosos. Además el epitelio de ala mucosa es más alto.

Las glándulas salivales que componen la mucosa de los labios son mixtas túbuloacinosas.

La lesión labial sangra mucho, por una profusa irrigación principalmente venosa, con presencia de anastomosis arteriovenosas.

La zona del borde libre labial pierde gradualmente la cornificación, y es una zona de transición única del labio.

Labio superior

En la zona central se eleva un nódulo redondeado llamado tubérculo. Por encima del nódulo se encuentra una depresión llamada filtro. Desde las alas de la nariz a las comisuras de los labios se encuentran unos surcos llamados surcos nasolabiales.

Labio inferior

Labio inferior deformado de una mujer etíope.

Tiene por debajo un surco horizontal llamado surco labiomentoniano.

Encontramos de forma vertical desde el labio inferior hasta el surco labiomentoniano el surco labial. En el labio inferior se observa una fosita media con abundantes folículos pilosos y por debajo un surco mentolabial convexo hacia arriba que lo separa del menton. Los surcos labiomentonianos son verticales y nacen en las comisuras labiales aproximadamente hasta la zona del menton. Separa el labio inferior de las mejillas.

El diente es un órgano anatómico duro, enclavado en los alvéolos de los huesos maxilares a través de un tipo especial de articulación denominada gonfosis y en la que intervienen diferentes estructuras que lo conforman: cemento dentario y hueso alveolar ambos unidos por el ligamento periodontal. El diente está compuesto por calcio y fósforo, que le otorgan la dureza.

El diente realiza la primera etapa de la digestión y participa también en la comunicación oral.

Básicamente en el diente se pueden reconocer dos partes, la corona, parte visible recubierta por esmalte dental y la raíz no visible en una boca sana.

Los dientes, ordenados desde el centro hacia las mandíbulas son: incisivos que cortan, los caninos que desgarran, los premolares que trituran y los molares que muelen.

Partes del diente

Esmalte dental: es un tejido formado por hidroxiapatita y proteínas (en muy baja proporción). Es el tejido más duro del cuerpo humano. En zonas donde el esmalte es más delgado o se ha desgastado, puede ser sumamente sensible. El esmalte es translúcido, insensible al dolor pues en el no existen terminaciones nerviosas. Con el flúor se forman cristales de fluorhidroxiapatita que es mucho más resistente que la hidroxiapatita al ataque de la caries dental.

Dentina: tejido mineralizado, pero en menor proporción que el esmalte. Es el responsable del color de los dientes. Contiene túbulos en donde se proyectan prolongaciones de los odontoblastos. La dentina proporciona elasticidad al frágil pero duro esmalte.

Cemento dental: tejido conectivo altamente especializado. Es una capa dura, opaca y amarillenta que recubre la dentina a nivel de la raíz del diente. Se encarga de unir la pieza dental con el resto de la mandíbula o maxila.

Pulpa dentaria: de tejido mesodérmico está constituida por un tejido suave que contiene vasos sanguíneos (arteria y vena) que conducen la sangre hacia el diente y por fibras nerviosas que otorgan sensibilidad al diente. Dichos nervios atraviesan la raíz (del diente) por medio de finos canales. Su célula principal son los odontoblastos (son células tanto de la pulpa como de la dentina), éstos fabrican dentina y son los que mantienen la vitalidad de la dentina. Los odontoblastos poseen prolongaciones conocidas como Proceso de Tomes que se alojan en los túbulos dentinarios.

Estructuras de soporte de los dientes

Los tejidos peridentarios que conforman el periodonto, son todos aquellos tejidos que rodean al diente.

El periodonto está constituido por la:

Encía: es la parte de la mucosa bucal que rodea el cuello de los dientes y cubre el hueso alveolar.

Ligamento periodontal: es una estructura de tejido conjuntivo que rodea la raíz y la une al hueso alveolar. Entre sus funciones están la inserción del diente al hueso alveolar y la resistencia al impacto de los golpes. También posee propiedades mecanorreceptoras siendo capaz de transmitir las fuerzas ejercidas sobre el diente a lo nervios adyacentes.

Hueso alveolar: es la parte del hueso maxilar donde se alojan los dientes.

Estructura morfológica de los dientes

  • Corona: es la parte del diente libre o visible en la cavidad oral. La capa de diente que lo recubre es el esmalte, y podemos observar en boca la parte funcional del órgano dentario. Esta porción del diente se encuentra expuesta al medio bucal en forma permanente.
  • Cuello: llamado zona cervical, es la unión de la corona con la raíz y se sitúa en la encía marginal.
  • Raíz: esta parte del diente no es visible en la cavidad bucal ya que está incrustada en el alvéolo dentario, dentro del hueso, y se encuentra recubierta por el cemento dentario. Sirve de anclaje. Los dientes normalmente tienen entre una y tres raíces, dependiendo de si son incisivos (una raíz), caninos (1), premolares (1 o 2) o molares (dos o tres, en casos excepcionales más de tres)

Desarrollo dentario

El desarrollo dentario es un conjunto de procesos muy complejos que permiten la erupción de los dientes por modificación histológica y funcional de las células embrionarias totipotentes. La posesión de dientes es común a muchas especies muy distintas, su desarrollo dentario es bastante parecido al de los humanos. En humanos, se requiere de la presencia de esmalte, dentina, cemento y periodonto para permitir que el ambiente de la cavidad oral sea propicio al desarrollo, el cual sucede durante el desarrollo fetal.

Primera dentición

La primera dentición de leche comienza a perderse a los 5 ó 6 años de edad siendo sustituida por los dientes definitivos o segunda dentición.

Diferencia entre la dentición permanente y la dentición decidua.

Hasta los 6 o 7 años de edad, la especie humana sólo posee 20 dientes, la llamada dentición temporal o dentición caduca, comúnmente denominada de leche, que será sustituida por un total de 32 dientes que constituyen la dentición definitiva o dentición permanente, existiendo cuatro grupos de dientes con funciones específicas.

La función de estos primeros dientes es preparar el alimento para su digestión y asimilación en etapas en las que el niño está en máximo crecimiento; sirven de guía de erupción: mantienen el espacio para la dentición permanente; estimulan el crecimiento de los maxilares con la masticación; fonación: los dientes anteriores intervienen en la creación de ciertos sonidos.

Segunda dentición

Después de la dentición decidua los dientes de leche son empujados por una segunda dentición. Estos primeros dientes caen de manera natural dejando surgir a los segundos.

Tipos de dientes definitivos

Según la forma de la corona y por lo tanto su función, hay cuatro tipos de dientes:

  1. Incisivos (8 dientes): dientes anteriores con borde afilado. Su función principal es cortar los alimentos. Poseen una corona cónica y una raíz solamente. Los incisivos superiores son más grandes que los inferiores.
  2. Caninos (4 dientes): con forma de cúspide puntiaguda. Son llamados colmillos en los animales. Están situados al lado de los incisivos y su función es desgarrar los alimentos.
  3. Premolares (8 dientes): poseen dos cúspides puntiagudas. Facilitan la trituración de los alimentos.
  4. Molares (12 dientes): cúspides anchas. Tienen la misma función de los premolares. La corona de este tipo de dientes puede tener cuatro o cinco prominencias, al igual que dos, tres o cuatro raíces. Son los más grandes.

Funciones de los dientes

Las funciones de los dientes son:

  1. Masticatoria
  2. Fonética
  3. Estética
  4. Expresión facial

La forma dentaria determina la función de cada diente dentro de los movimientos mandibulares. Para una buena función los dientes deberán estar bien posicionados, son tan importantes los contactos entre dientes de diferentes arcadas, superior e inferior, como los contactos entre los dientes adyacentes, estos últimos se llaman contactos interproximales y protegen a la papila dental ya que impiden que al masticar la comida se almacene en está evitando un empaquetamiento, traumatismo gingival por alimentos duros y, por lo tanto, el aumento de la placa bacteriana.

Funciones del punto de contacto interproximal:

  1. Estabiliza al diente en su alvéolo y, por lo tanto, a las arcadas dentarias.
  2. Previene el empaquetamiento de comida y, por lo tanto, protegiendo de posibles gingivitis, periodontitis, caries, etc.
  3. Protege a la papila dental al desviar a los alimentos que en la masticación van hacia la papila dental.

Las malposiciones dentarias presentan unos puntos de contacto alterados que es un factor de riesgo para diversas patologías bucodentales.

Grupos dentarios

Hay dos grandes grupos dentarios: el grupo anterior, formado por incisivos, centrales y laterales, y caninos, y el grupo posterior, formado por premolares y molares.

  • Grupo anterior: Tienen cuatro superficies y un borde incisal. Los incisivos superiores determinan en gran medida la estética facial del individuo. Los caninos determinan la expresión y el aspecto facial.

La función masticatoria es de cortar, los incisivos, y desgarrar, los caninos por su fuerte anclaje en el hueso y su posición en las arcadas, además, los caninos, contribuyen a dar estabilidad a toda la arcada.

Los incisivos poseen lo que se denomina'guía incisal, esto es que en los movimientos mandibulares de protrusión, la mandíbula se desplaza hacia delante, los incisivos inferiores contactan con los superiores deslizándose el borde incisal de los incisivos inferiores por la cara palatina de los incisivos superiores y de esta forma los sectores posteriores, premolares y molares, se separan de forma que se evitan contactos indeseables y nocivos. Esto es fundamente para evitar lesiones en los dientes posteriores.

Los caninos poseen la guía canina, en los movimientos de lateralidad, la mandíbula se mueve hacia los lados, los caninos del lado hacia el que se desplaza la mandíbula contactan y se desliza la cúspide del canino inferior sobre la cara palatina del canino superior de forma que los sectores posteriores, premolares y molares, se separan impidiendo choques nocivos entre sus cúspides en estos movimientos.

El grupo anterior ayuda a producir los sonidos dentales y labiodentales.

  • Grupo posterior: presentan cuatro caras y una superficie oclusal. Este grupo no tiene tanta importancia en la función estética como la tiene el grupo anterior, aun así las pérdidas dentarias posteriores conllevan pérdida del hueso provocando por ello el colapso de la piel y los músculos faciales.

Los premolares tienen una función masticatoria de desgarro y trituración, los molares, gracias a su posición más posterior en la que los músculos masticatorios, que son 4: masetero, temporal, pterigoideo externo y pterigoideo interno, pueden aplicar grandes fuerzas para producir una eficaz trituración. Los molares son los dientes con mayor número de cúspides y mayor superficie masticatoria aunque sus cúspides sean menos afiladas que las de los premolares o los caninos.

Los premolares colaboran, a veces, con los caninos en la guía canina, cuando esto ocurre se llama función de grupo y consiste en evitar los contactos posteriores en movimientos de lateralidad ya sea con una buena guía canina o, en su defecto, con la ayuda de los premolares con una buena función de grupo.

Encía

La encía (en lat. gingīva) es una fibromucosa formada por tejido conectivo denso con una cubierta de epitelio escamoso queratinizado que cubre los procesos alveolares y rodea a los dientes. La encía es contigua al ligamento periodontal y, en su exterior, con los tejidos mucosos de la cavidad oral. La encía tiene por lo general un color rosa pálido y al encontrase adherido a los cuellos de los dientes (epitelio de unión) e insertado con fibras colágenas (inserción conectiva) forma un sellado que protege al hueso y demás tejidos de soporte. Se habla de encía marginal, encía insertada y encía alveolar, según la zona bucal donde se encuentra. La encía es componente del periodonto.

Las encías son un tejido del interior de la boca, que cubre las mandíbulas, protegiendo y ayudando a sujetar los dientes. Las encías son visibles al levantar los labios, su coloración, si están sanas, es entre rosácea y rojo pálido con los dientes firmemente sujetos. Una higiene inadecuada o insuficiente puede producir enfermedades peridontales, incluida la gingivitis. La encía se divide en dos regiones, la encía libre (marginal) y la encía insertada. estas dos regiones se combinan para formar la punta de la encía, que se extiende en sentido coronal entre los dientes, lo que se conoce como papila interdentaria. Esta evita el impacto de la comida en la zona interproximal bajo el área de contacto de los dientes y el establecimiento de una irritación que podría finalmente originar alguna patología periodontal.

Enfermedad de las encías

La encía puede llegar a inflamarse debido a una mala higiene dental, pudiendo afectar el tejido gingival y en un caso más severo al hueso que sostiene los dientes.

La inflamación de la encía consta de tres etapas:

1. Gingivitis: en ésta primera etapa la inflamación se da por la acumulación de placa, sin embargo el daño es reversible, ya que el hueso y el tejido conectivo aún no han sido afectados.

2. Periodontitis: es una gingivitis avanzada, en donde el hueso y el tejido conectivo han sido dañados de forma irreversible.

3. Periodontitis avanzada: en ésta etapa final las fibras se encuentran destruidas al igual que el hueso que sostiene los dientes, por lo que se requiere de un tratamiento mucho más profundo realizado por un dentista.

4.Mejilla

5. La mejilla o carrillo es cada una de las dos prominencias que hay en el rostro humano, debajo de los ojos. También se llama así a la parte carnosa de la cara, desde los pómulos hasta debajo de la mandíbula.

6.Paladar

7. Ubicación del paladar.

8. El paladar es una estructura de la glotis que la separa de las fosas nasales: es una zona de roce cuya interacción lengua-paladar permite articular sonidos.

9. El paladar presenta , una zona grasa y una zona glandular en el paladar duro y el paladar blando. Ambas mitades del paladar se unen en el rafe medio.

10. El paladar, en la zona de la encía y en el rafe medio del paladar duro presenta una mucosa sésil, es decir, sin submucosa, con una lámina propia directamente unida al periostio. El epitelio de la mucosa sésil es plano pluriestratificado. Si aparece cornificación en el paladar blando hay patología.

11. La zona grasa del paladar duro presenta una submucosa con grasa, en tanto que la zona glandular presenta pequeñas glándulas salivares menores. El paladar duro se encuentra ricamente innervado.

12. El paladar blando presenta músculo esquelético. El paladar blando está interpuesto entre boca y fosas nasales. Así, el epitelio que reviste la porción del paladar blando que da hacia las fosas nasales es igual al que las reviste a ellas mismas, de tipo prismático pseudoestratificado, en tanto que el epitelio que da hacia la boca es plano pluriestratificado con probable paraqueratosis. El paladar blando presenta submucosa. En el paladar blando todas las glándulas son de tipo mucoso.

13. El paladar constituye la pared superior o techo de la cavidad oral. Está dividido en dos partes, la bóveda palatina o paladar óseo en sus dos tercios anteriores, y el paladar blando o velo del paladar en su tercio posterior. En el centro y en la parte más posteroinferior del velo del paladar cuelga la úvula o campanilla.

Amígdala

Amígdala puede referirse a:

  • En anatomía, Amígdala es cualquier órgano constituido por un retículo de tejido linfático y epitelial que contiene folículos linfáticos.
  • Amígdala cerebral, conjunto de núcleos de neuronas.
  • Amígdala cerebelosa, otro nombre por el que se conoce al lóbulo raquídeo del cerebelo.

Orofaringe

Partes de la faringe, incluyendo la orofaringe, de color anaranjado.

La orofaringe, bucofaringe, mesofaringe o porción bucal de la faringe o garganta, es una región anatómica que nace en la porción más posterior de la boca, desde el paladar blando hasta el hueso hioides e incluye el tercio posterior de la lengua.[1] En su cara anterior, la orofaringe limita con la cavidad bucal por medio de los pilares palatinos anteriores y posteriores y a cada lado con las amígdalas palatinas.

Funciones

La orofaringe es también el lugar por donde transitan los alimentos, líquidos y saliva al ser tragados, desde la boca hacia el esófago.[2]

Junto con la boca, la orofaringe emite aire para la vocalización y espiración no nasal; es la vía de paso de los alimentos durante el vómito y participa en la identificación del gusto.

Importancia clínica

La exploración de la orofaringe se logra con ayuda de un depresor de la lengua para examinar el tamaño y configuración de las amígdalas y la integridad de la pared posterior de la faringe así como la presencia de goteo nasal, signo de una rinitis.

Al tocar las paredes posterior y laterales se desencadena el reflejo nauseoso, con lo que se comprueba la integridad de los nervios glosofaríngeo y vago.

Las biopsias de la orofaringe se obtienen con anestésico local y se extrae un segmento de tejido sospechoso. Se indican biopsias de este tipo en casos de úlcera que haga sospechar de una histoplasmosis, candidiasis, o una lesión cancerosa o precancerosa como la leucoplaquia.[3]

Cáncer de orofaringe

La mayoría de los cánceres de la orofaringe son carcinomas de células escamosas, es decir, las células delgadas, planas que revisten el interior de la orofaringe. El riesgo de contraer cáncer en la orofaringe está asociado al tabaquismo y el consumo excesivo de licor. Una dieta baja en frutas y vegetales, el consumo de mate y el virus del papiloma humano (VPH), también aumentan la probabilidad de aparición de cáncer de orofaringe.[1]

Los signos que indican un probable cáncer de orofaringe incluyen el dolor de garganta que no remite, tos incesante, dificultad para tragar, cambios en la voz y pérdida de peso sin razón aparente, entre otras.

Apnea del sueño

La orofaringe es el principal sitio de obstrucción de las vías respiratorias superiores en personas con dificultad respiratoria durante el sueño, conocida como apnea del sueño. El paladar blando y la úvula tienden a inflamarse y engrosarse o bien la base de la lengua puede caer hacia atrás de la boca y bloquear la entrada de aire por unos segundos, durante el sueño. La inflamación de las amígdalas puede causar una obstrucción similar.[4]

Boca

Boca

Estructura de la boca, corte sagital.

Boca humana cerrada

Latín

Cavitas oris

Sistema

Sistema digestivo

La boca, también conocida como cavidad bucal o cavidad oral, es la abertura corporal por la que se ingieren los alimentos. Está ubicada en la cabeza y constituye en su mayor parte el aparato estomatognático, así como la primera parte del sistema digestivo. La boca se abre a un espacio previo a la faringe llamado cavidad oral, o cavidad bucal.

La boca humana está cubierta por los labios superior e inferior y desempeña funciones importantes en diversas actividades como el lenguaje y en expresiones faciales, como la sonrisa.

La boca es un gran indicador de la salud del individuo. La mucosa, por ejemplo, puede verse más clara, pálida o con manchas blancas, indicador de proliferaciones epiteliales.

En la boca se pueden distinguir tres tipos de mucosa:

  • Simple de revestimiento: Presenta submucosa.
  • Masticatoria: Con probable ausencia de submucosa, queratinizada o paraqueratinizada y en contacto directo con el tejido óseo.
  • Especializada: Se presenta en ciertas regiones de la lengua. Se refiere a la mucosa relacionada a los receptores de gusto.

Funciones de la boca

  • Masticar: Gracias a los movimientos de la mandíbula y a la presión de los dientes se produce este tratamiento mecánico que degrada los alimentos. La mandíbula es la que proporciona la fuerza para que los molares inferiores ocluyan contra los superiores. (Actúa como un martillo).
  • Salivar: Gracias a la desembocadura de los conductos de las glándulas salivales, se produce el primer jugo digestivo (saliva), que realiza una degradación química de los alimentos. En el caso de los carbohidratos lo hace a través de la amilasa salival, que se encarga de destruir los enlaces alfa-1,4 que están presentes en los polisacáridos, y después seguirían degradándose a nivel intestinal.
  • Sentido del gusto: En la boca se encuentran los receptores sensoriales del gusto, sobre todo en la lengua, llamadas Papilas gustativas.
  • Habla: En la boca se encuentran gran parte de las estructuras que modifican el sonido laríngeo y producen la voz articulada gracias a sus cavidades especiales.
  • Deglución: Se divide en dos:
    • Fase voluntaria: La lengua se eleva hacia el techo de la cavidad bucal, impulsando el bolo alimenticio para que entre en la faringe.
    • Fase involuntaria: La epiglotis va hacia atrás y cierra el orificio superior de la laringe. Por causa de este reflejo, la faringe queda convertida solo en una vía digestiva transitoria, impidiendo así el ingreso de trozos a la vía aérea (laringe).

Estructura de la boca en humanos

La cavidad oral está situada en la parte inferior de la cara, entre las fosas nasales y la región suprahioidea. Tiene forma de óvalo con diámetro mayor anteroposterior. Los arcos alveolodentarios dividen la boca en dos partes: una parte anterior y lateral, situada fuera de estos arcos, que es el vestíbulo de la boca y otra parte situada hacia dentro de estos arcos que es la boca propiamente dicha. La boca propiamente dicha y el vestíbulo bucal se comunican entre sí por numerosos intersticios que separan los dientes unos de otros (espacios interdentarios), y también por un espacio más ancho situado entre los últimos molares y la rama ascendente de la mandíbula (espacio retrodentario o trígono retromolar).

Cuando la boca está cerrada, es decir, cuando ambos maxilares están aproximados y no existe alimentos o cuerpos extraños en su interior, la cavidad oral es una cavidad virtual. La boca se convierte en una cavidad real y adquiere unas dimensiones considerables debido a:

  1. La separación de las mejillas, agrandando el vestíbulo bucal transversalmente, por ejemplo cuando se sopla.
  2. La proyección de los labios hacia delante, ampliando el vestíbulo en sentido anteroposterior.
  3. La separación de la mandíbula del maxilar superior, aumentando el diámetro vertical de la cavidad.

Partes de la cavidad oral

La boca puede considerarse una estancia con cinco paredes:

  • Pared anterior: Está formada por los labios.
  • Paredes laterales: Están formadas por las mejillas.
  • Pared inferior: Formada en su mayor parte por la lengua y por debajo de ésta una región llamada suelo de la boca.
  • Pared superior: Formada por la bóvedad palatina o paladar.
  • Pared posterior: Es realmente un orificio irregular llamado itsmo de las fauces que comunica la boca con la faringe.

Maxilar

Maxilar

Visión lateral del maxilar y sus relaciones con el hueso nasal, el hueso lagrimal y los dientes de la arcada superior.

Latín

Maxilla

Precursor

primer arco branquial


El hueso maxilar (denominado también maxila o maxilar superior) es un hueso del
cráneo, par, de forma irregular cuadrilátera. Es el hueso más importante del viscerocráneo.

En su interior se encuentra una cavidad, recubierta de mucosa y rellena de aire, denominada seno maxilar. Su inflamación, con acumulación de moco o material purulento da lugar a sinusitis.

Se encuentra en el centro de la cara, debajo del frontal y del etmoides. Se articula con estos huesos y con el maxilar contralateral, el cigomático, lagrimal, nasal, vómer y la concha nasal inferior.

Descripción

El maxilar presenta un cuerpo y varias prolongaciones o procesos. Estos son: el proceso frontal, que articula con el hueso frontal, el proceso cigomático, que articula con el hueso cigomático, el proceso palatino, que constituye los dos tercios anteriores del paladar duro, y el proceso alevolar, donde se implantan los dientes.

Cuerpo

El cuerpo tiene una cuatro caras: una orbitaria, una nasal, una infratemporal y una anterior.

La cara orbitaria se ubica superior al cuerpo del hueso y forma parte del suelo de la cavidad orbitaria. Presenta el conducto infraorbitario, que se abre hacia la cara anterior, por el cual pasa la arteria y nervio infraorbitario. Este conducto, antes de terminar, da en el espesor del hueso el canal dentario anterior que rodeando el orificio piriforme de las fosas nasales, llega al reborde alveolar donde da varias ramificaciones para alveolos incisivos y caninos (paso de nervios y vasos dentarios anteriores).

La cara nasal es medial al cuerpo de hueso y conforma la pared lateral de la cavidad nasal. Es recorrida por el conducto nasolagrimal. En su interior se ubica el seno maxilar.

La cara infratemporal se ubica posterior al proceso cigomático y presenta la tuberosidad del maxilar. Esta tuberosidad forma parte de las fosas cigomática y pterigomaxilar, articulándose con el palatino y con los procesos pterigoides del esfenoides.

La cara anterior o facial, es limitada por arriba por el reborde orbitario, en su parte posterior por la cresta cigomáticoalveolar, por abajo por el reborde alveolar y por delante por la abertura piriforme y la espina nasal.

Galería de Imágenes

Vista medial.

Vista lateral.

Vista frontal del cráneo, mostrando a los maxilares y a



Senos nasales

Tomografía axial computarizada frontal del cráneo mostrando los senos paranasales.

En anatomía, los senos nasales o paranasales son un conjunto de cavidades aéreas que se encuentran en los huesos frontales, esfenoides, etmoides, maxilar superior y tabique nasal que comunican con las fosas nasales. Estas cavidades son estructuras que influyen en la respiración, la fonación, el calentamiento y la olfación adecuados.

Clasificación

Existen 8 senos paranasales, 4 a cada lado de la nariz y están cubiertos por una delgada mucosa de epitelio ciliado (que es un tejido formado por una o más capas de células).

Seno Frontal

Son dos cavidades separadas por el tabique interfrontal; cada seno, a su vez puede tener uno o más compartimentos. Se comunican con el meato medio nasal a través del conducto nasofrontal. Mide en promedio 3 cm. de alto y de 2 a 2.5 de ancho, con una profundidad de 1.5 a 2 cm. su capacidad aproximada es de 6 a 7 ml. Relaciones importantes: Adelante de la pared de la frente, abajo está la órbita y el techo de la cavidad nasal y atrás la fosa craneal anterior y los senos sagitales superior e inferior. El grosor de la mucosa del seno frontal es menor a la del tabique y los cornetes.

Seno Etmoidal

El laberinto o celdillas etmoidales, se encuentran a cada lado de la mitad y el tercio superior de la cavidad nasal y medial al hueso de la órbita. El hueso etmoidal consta de una lámina horizontal y otra vertical. La pared externa del laberinto etmoidal está formada por una lámina del etmoides y por los huesos lagrimales, además de la pared interna de la cavidad orbitaria. El volumen de los dos senos etmoidales es de 14 ml.

Seno Maxilar

El seno Maxilar o Antro de Highmore es el más grande de los senos paranasales. Tiene forma piramidal irregular con base hacia la fosa nasal y vértice hacia la apófisis cigomática o piramidal del maxilar. Sus dimensiones: 31 a 32 mm de altura, 18 a 20 mm de ancho y 19 mm de profundidad. Su capacidad es de 15 ml. La pared interna o base del antro, está formada por la lámina vertical del hueso palatino, su pared superior la separa del piso de la órbita. Dato curioso: Al nacer, el seno maxilar ocupa un pequeño espacio sobre la porción interna de la órbita. Al principio, su parte inferior se encuentra arriba del piso nasal, para ir descendiendo en forma gradual y alcanzar el nivel del mismo hacia los ocho años.

Seno Esfenoidal

Se encuentra completamente desarrollado entre los 12 y 15 años. Está situado en el cuerpo del esfenoides por lo que su tamaño y forma son variables. Cada seno esfenoidal se comunica con el meato nasal superior a través de unas pequeñas aberturas que drenan en el receso esfenoetmoidal. Sus dimensiones son 15 x 12 x 10.5 mm con una capacidad de 7.5 ml.Este hueso desemboca por un orificio situado de su pared anterior hacia el receso esfenoetmoidal de la cavidad nasal.

Desembocadura de los senos

Los senos como ya sabemos son cavidades que se encuentran en los huesos del cráneo y cara, con la función principal de aligerar el peso de los mismos, si estos fuesen totalmente compactos, simplemente los seres humanos no podríamos erguir la cabeza por el peso que estos contendrían. Además tienen la función de calentar y humedecer el aire aspirado, secretar moco, sirve de caja de resonancia de la voz (estos senos son de mayor calibre en los hombres con relación a esta función),expulsan o desechan cuerpos extraños que penetran en la inhalación. Los senos propios de cada hueso desembocan en un meato, por medio del cual desalojan cualquier contenido innecesario.

Meato en el cual desemboca cada seno correspondiente:

Ático: Seno esfenoidal (El Ático es la zona superior al meato superior).

Meato superior: Celdas Etmoidales posteriores.

Meato medio: Celdas Etmoidales anteriores, seno Maxilar, seno frontal

Meato inferior: Conducto nasolacrimal.

Así como los huesos, los músculos y la piel del territorio orofacial.

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