lunes, 14 de abril de 2014

LOS FUNDAMENTOS ANATÓMICOS BÁSICOS PARA EL ÉXITO DEL TRATAMIENTO EN PRÓTESIS TOTALES

LOS FUNDAMENTOS ANATÓMICOS BÁSICOS PARA EL ÉXITO DEL TRATAMIENTO EN
PRÓTESIS TOTALES

RESUMEN
El propósito del estudio fue explicar los fundamentos anatómicos básicos para el éxito del tratamiento
en prótesis totales, debido a que si las dentaduras y los tejidos bucales de soporte van a tener que
coexistir por un tiempo razonablemente prolongado, el odontólogo y los estudiantes deben entender
por completo la anatomía macroscópica y microscópica de las estructuras tanto de soporte como
limitantes involucrados, porque ambas son básicas como áreas de soporte de dentaduras. Para ello se
realizó un estudio de tipo Documental, en la modalidad de Compendio Temático, se llevo a cabo una
revisión bibliográfica detallada, donde se obtuvo una descripción de todas las características anatómicas
que se pueden encontrar en el maxilar superior y mandíbula de los pacientes que acuden a la consulta
odontológica para recibir un tratamiento de prótesis total unimaxilar o bimaxilar; y que comprometen de
una u otra manera el éxito o el fracaso de todo tratamiento protésico. El interés de ahondar sobre este
tema, es poder ofrecerle a los estudiantes y odontólogos no especialistas una guía referente a los
elementos anatómicos que deben considerar para ofrecerles a sus pacientes edéntulos totales una
buena alternativa de tratamiento, a pesar de que en la actualidad existen novedosas alternativas para
estos pacientes, no todos tienen el poder adquisitivo para llevarlos a cabo.

INTRODUCCIÓN
Existe una marcada tendencia en prótesis
completas a dejar de lado o concederle escasa
importancia al estudio clínico del desdentado total.
Es común comprobar en los profesionales que el
único estudio que requiere un paciente de esta
naturaleza, es un rápido examen para determinar
la posible presencia de restos radiculares. Una
vez verificada su ausencia, el operador dispone
lo necesario para comenzar la toma de las
impresiones primarias.
¿Por qué? Si para realizar un tratamiento
ortodóntico se hace un examen minucioso del
caso; si para efectuar un tratamiento periodontal
se verifican radiografías, montajes en
articuladores, estados generales de los pacientes,
etc.; si antes de comenzar un tratamiento
endodóntico es indispensable una selección
cuidadosa del caso; si el cirujano indica todo un
preoperatorio antes de la intervención; si para
confeccionar una prótesis parcial es necesario un
estudio detallado de la boca; ¿por qué? El
desdentado total sólo requiere un rápido examen
y dos preguntas de rigor: ¿cuándo se hizo la última
extracción?, para calcular el tiempo de
cicatrización necesario y ¿usó antes dentaduras
completas? Para especular sobre las habilidades
protéticas del paciente.
El problema de las prótesis completas es de tal
magnitud que no puede solucionarse con el
acostumbramiento del paciente, así como no
puede solucionarse con una simple impresión y
un registro de mordida. Del mismo modo que el
profesional ha dejado de lado el empirismo en
dentaduras completas, y emplea cubetas
individuales, técnicas de impresiones precisas,
registros de relaciones intermaxilares y
articuladores, es imprescindibles que conozca
detalladamente el terreno sobre el que va a
trabajar, su naturaleza y relaciones; el complejo
biológico de la zona protética así como el complejo
mecánico del articulado dentario; la situación e
importancia de los elementos anatómicos tanto
como la ubicación y colocación adecuada de los
dientes artificiales 4.
Todas estas consideraciones son de gran
importancia ya que el éxito en el tratamiento de
dentaduras complejas depende de una valoración
minuciosa del estado físico y mental del paciente
y de que la elección del tratamiento proporcione
dentaduras completas que satisfagan las
necesidades del paciente. Es una tarea difícil
dominar con maestría las habilidades necesarias
para tratar al paciente como a un todo22.
Boucher,3 menciona que si las dentaduras y sus
tejidos de soporte van a tener que coexistir por
un tiempo razonablemente prolongado, el
odontólogo debe entender por completo la
anatomía macroscópica y microscópica de las
estructuras tanto de soporte como limitantes
involucrados, porque ambas son básicas como
áreas de soporte de dentaduras. Un
entendimiento profundo de sus funciones
determinará 1) la colocación selectiva de fuerzas
por las bases de las dentaduras sobre los tejidos
de soporte y 2) la forma y extensión de los bordes
de la dentadura, que deberá estar en armonía
con la función normal de las estructuras limitantes
alrededor de ellas. Con el fin de permitir al
odontólogo producir un análogo de laboratorio, o
modelo de trabajo, del área de soporte de
dentadura, la colocación adecuada de las
presiones selectivas en la base de la dentadura y
la formación de sus márgenes son desarrollados
durante los procedimientos preliminares y finales
de la impresión3.
El profesional debe mirar, y más que mirar, debe
analizar y conocer todo ese complejo anatómico
que se va a relacionar con las prótesis, para saber
cómo actuar; que puede aprovechar, cuándo y
como; qué debe considerar elementos negativos
y cuales elementos positivos; cuándo es
indispensable realizar cirugía preprotésica y
cuándo no lo es. En una palabra, hacer un
pronóstico que podrá ser favorable, o reservado.
En síntesis, y como concepto básico, el operador
47
ODOUS CIENTIFICA Vol. VIII, No 1, Enero - Junio 2007
debe tener en cuenta que su tarea es la de
confeccionar una prótesis completa; lo que no
significa simplemente reponer dientes; su
responsabilidad es llevar a cabo un tratamiento
de ese desdentado total y su objetivo final es,
volver a integrar un sistema orgánico que ha
perdido su armonía como consecuencia de la
ausencia de las piezas dentarias4.

OBJETIVOS
Explicar los fundamentos anatómicos básicos
para el éxito del tratamiento en prótesis totales.
Objetivos Específicos:
Detallar los elementos anatómicos del maxilar
totalmente edéntulo.
Describir los elementos anatómicos de la
mandíbula totalmente edéntula.

RESULTADOS
Los tejidos protésicos son también llamados
terreno protésico, y que estos son la unidad
biológica constituida por hueso y mucosa
adherida, que van a soportar el trabajo de las
prótesis22.
Los tejidos protésicos para el Maxilar Superior
son:
Mucosa que recubre los procesos óseos del
reborde alveolar y paladar duro, Reborde residual,
Bóveda palatina, Paladar blando (zona vibrátil),
Frenillo anterior (vestibular), Frenillos laterales,
Papila incisiva, Rugosidades palatinas, Rafe
medio, Foveólas palatinas, Zona del sellado
posterior (Postdamming), Tuberosidades
maxilares, Surco vestibular anterior, Surco
vestibular posterior, Surco ptérigomaxilar o
hamular.
En cuanto al la Mandíbula se encuentra:
Mucosa que recubre los procesos óseos, Reborde
residual, Frenillo labial, Frenillos laterales, Frenillo
lingual, Surco vestibular anterior, Surco vestibular
posterior, Línea oblicua externa, Línea oblicua
interna, Papila piriforme, Surco lingual.
La misma autora señala que también se deben
considerar los tejidos Paraprotésicos, que son
todos los tejidos circunvecinos al área protésica
y que se relacionan directa o indirectamente con
la prótesis total sin ser soporte de ella.
Los tejidos paraprotésicos del maxilar Superior
son:
Paladar blando, Mucosa que recubre: Área
vestibular, labio superior, carrillo, Músculos:
Mirtiforme, canino, orbicular de los labios (Haz
superior) y buccinador (inserción superior).
Los tejidos paraprotésicos de la mandíbula son:
Parte posterior de la papila piriforme, Lengua,
Piso de la boca, Mucosa que recubre: Área
vestibular, labio inferior, carrillo, Músculos como
el Orbicular de los labios (haz inferior), triangular,
cuadrado de la barba, borla del mentón,
buccinador (inserción inferior), milohiodeo.
Se debe realizar una exploración intrabucal
minuciosa, donde la mucosa bucal debe ser
inspeccionada antes de hacer un examen
específico del área que va a servir de apoyo de la
dentadura y de las estructuras contiguas. El
odontólogo debe buscar lesiones anormales o
patológicas. Se debe examinar muy bien la
superficie interna de los carrillos y labios, el
proceso residual, piso de la boca, paladar duro y
blando y lengua22.

MUCOSA
Las bases de las dentaduras totales reposan
sobre la membrana mucosa, que sirve como una
especie de cojín entre las bases y el hueso de
soporte. La membrana mucosa está conformada
por dos capas, la mucosa y la submucosa.
En la cavidad bucal, la mucosa está formada por
epitelio escamoso estratificado (con frecuencia
queratinizado en su superficie exterior) y una
delgada capa subyacente de tejido conectivo,
conocido como lámina propia.
La submucosa está formada por tejido conectivo
de carácter variable, desde tejido alveolar denso
hasta laxo, y también varía considerablemente en
su grosor o anchura, dependiendo de su
localización en la boca. La submucosa puede
contener células glandulares, grasas o
musculares y suministra sangre y nervios a la
mucosa. Cuando la membrana mucosa está
adherida al hueso, esta inserción ocurre entre la
submucosa y la cubierta perióstica del hueso3.
En cuanto a los tipos de mucosa bucal se hablo
de:
Mucosa masticatoria: Se encuentran en el
paciente edéntulo en la cresta del reborde
residual, incluyendo la encía insertada residual
adherida firmemente al hueso de soporte, el
paladar duro. Esta se caracteriza por una capa
queratinizada bien definida.
Mucosa de revestimiento: Cubre la cavidad bucal,
donde no está firmemente adherida al periostio
del hueso. Forma la cubierta de los labios y
mejillas, los espacios vestibulares, el surco
alveololingual, el paladar blando, la superficie
ventral de la lengua y la encía no insertada que
se encuentra sobre las vertientes de los rebordes
residuales. Normalmente está desprovista de una
capa de queratina y se mueve libremente con los
tejidos a los cuales se encuentra adherida, a
causa de la naturaleza elástica de la lámina
propia.
Mucosa especializada: Cubre la superficie dorsal
de la lengua. Es queratinizada e incluye papilas
especializadas sobre la superficie dorsal de la
lengua.
Se debe evaluar el color de la mucosa, en sus
diferentes tonalidades desde un rosado saludable
hasta un rojo intenso. El eritema indica edema
de diferente intensidad. Esto puede estar causado
por una dentadura mal ajustada, una infección
subyacente, un desorden sistémico como la
diabetes o por tabaquismo. Es importante
determinar la causa para poder eliminar el
irritante. Otros cambios de color que deben
examinarse son los causados por lesiones o
manchas pigmentadas; éstas varían desde un
tono café claro hasta café oscuro o azul. También
se deben observar las manchas blancas, las
cuales con frecuencia son áreas queratinizadas
causadas por la irritación de la dentadura.
Algunos autores5, 10, 11 indican, que la confirmación
de la mucosa tiene gran importancia para la
adaptación y estabilidad de una prótesis, y que la
salud de la misma depende, entre otras cosas de
la alimentación, que debe ser rica en vitaminas y
albúmina, y que lamentablemente la alimentación
poca variada de los pacientes de edad avanzada
tiene por ello un efecto negativo sobre los tejidos.
Hacen hincapié en observar la calidad de los
rebordes alveolares que ha sido sometidos a
fuerzas inadecuadas, o a la falta de función de
los tejidos de soporte, pues la mucosa no
proporcionará una estabilidad adecuada para
distribuir las fuerzas oclusales de manera
saludable, además esta evaluación de los
rebordes alveolares inconsistentes inducirá a
pensar en cual técnica de impresión será la
adecuada par ese caso en particular 4.
Es común encontrarse con mucosas alveolares
flácidas y que para ello se debe tener
conocimiento de los principios prostodónticos y
de la anatomía bucal para poder manejar dichas
dificultades2.

TAMAÑO DEL ARCO
El tamaño del maxilar y la mandíbula determinan
el tamaño del asiento basal disponible para la
dentadura. Mientras más grande sea el tamaño,
mayor será el soporte; mientras más amplia sea
la superficie de contacto, mayor será la retención.
Se debe observar cualquier discrepancia en el
tamaño del maxilar y la mandíbula, para de esta
manera poder anticipar los problemas de
estabilidad protésica en el arco de menor
tamaño22.
Existen tres tamaños relativos entre ambas
arcadas8:
Tipo I: El maxilar y la mandíbula son del mismo
tamaño.
Tipo II: La mandíbula es menor que el maxilar.
Tipo III: La mandíbula es mayor que el maxilar.
La división más favorable es el tipo I; le sigue el
tipo III, y la más desfavorable es el tipo II, pues
en ella la mandíbula realiza grandes
desplazamientos, y además ofrece menos
soporte y retención cuanto más pequeña es.

ALTURA DE LOS REBORDES ALVEOLARES
Normal: Conservan una altura adecuada para dar
soporte a la dentadura completa y resistir sus
movimientos laterales.
Reabsorbidos: Aún conservan alguna resistencia
al desplazamiento lateral de la dentadura.
Planos: Están completamente reabsorbidos.
Se evidencia que la eficiencia va de más a menos,
desde el normal a reabsorbido y plano, que es el
de peor pronóstico17.
En atención a la problemática de maxilares con
rebordes atróficos, se describió un nuevo método
de fabricación donde incorporaron con presión
una matriz transparente de silicón en los
contornos externos de las dentaduras,
manteniendo las dimensiones apropiadas de las
bases de resinas acrílicas con la finalidad de
lograr una significativa reducción del peso de los
contornos protésicos16.

FORMA DEL REBORDE RESIDUAL EN
SENTIDO VERTICAL
En forma de U: Si es ancho y plano por encima,
ofrece gran resistencia vertical.
En forma de V: Aún puede ofrecer cierta
resistencia vertical.
En borde de cuchillo: De borde muy estrecho,
afilado, sin ningún soporte vertical.
El de mejor pronóstico es el de forma en U, y el
de peor pronóstico es el de borde de cuchillo. Lo
ideal es que como mínimo haya de 8 a 12 mm de
encía adherida17.
El contorno del borde varía mucho. Lo ideal es
un borde alto con una cresta plana, con lados
paralelos o casi paralelos; ya que este tipo de
borde da un máximo soporte y estabilidad
(resistencia horizontal al movimiento). Con el
tiempo, al resorberse el borde se puede aplanar,
y tomar una forma de V o en filo de cuchillo. Los
bordes en filo de cuchillo o con espículas óseas,
tienen el peor pronóstico ya que son incapaces
de resistir muchas fuerzas oclusales, por lo que
presentan con frecuencia ulceraciones e
irritaciones22.
En este mismo orden de ideas, se realizo un
estudio acerca de la perdida del ajuste de las
dentaduras completas en relación a la forma de
la cresta ósea mandibular; donde concluyeron
que existía una alta relación entre el ajuste de las
mismas en relación a la altura de la cresta ósea
mandibular6.

FORMA ANTEROPOSTERIOR DEL
REBORDE
Puede ser cuadrada, en V o en forma de ovoide
semicircular.
La cuadrada es la más favorable para resistir los
movimientos de rotación de la prótesis. La forma
de V la hace en menor grado que la anterior y la
oval o semicircular es la que ofrece menos
resistencia y, por lo tanto, la de peor pronóstico17.
Los arcos pueden ser cuadrados, ovoides o
estrechos y que los arcos opuestos no
necesariamente presentan la misma forma. La
forma del reborde residual influye en el soporte
de la dentadura y tal vez, en la selección de los
dientes. Si la forma del arco no es igual en ambos
arcos, se puede prever que habrá dificultad al
colocar los dientes22.

TUBEROSIDAD DEL MAXILAR
Es una zona de retención por excelencia, el
operador debe considerar la forma y el tamaño
de ambas tuberosidades como elemento de
pronóstico. En caso de dimensiones o retenciones
exageradas, habrá que recurrir a procedimientos
de laboratorio para la elaboración de la cubeta
individual o a la regularización quirúrgica. En
cuanto al Surco Hamular, es el espacio situado
entre la tuberosidad del maxilar y la apófisis
pterigoidea del esfenoides, que permite en
algunos casos una sobrecompresión para obtener
el sellado posterior. Las fibras más inferiores de
la inserción superior del músculo pterigoideo
interno o medial se inserta en la superficie
postero-lateral de la parte horizontal del hueso
palatino y en la tuberosidad del maxilar, formando
así el surco hamular o surco ptérigomaxilar7.

FORMA DEL PALADAR DURO
Conocer la forma del paladar duro es de gran
importancia debido a que este ayuda a la
retención y soporte vertical de la prótesis completa
superior.
Este puede ser Plano, en U y ojival. El paladar
duro plano es el de mejor pronóstico, ya que está
en intima relación con la placa protésica; la forma
en U o semicircular puede ofrecer suficiente
soporte y retención, y la ojival es la de peor
pronóstico17.
La bóveda palatina plana también es
desfavorable, por que casi siempre se acompaña
de procesos alveolares reabsorbidos y aunque la
retención es satisfactoria en dirección
descendente, cualquier fuerza lateral o giratoria
da por resultado una resistencia deficiente y
perdida de la retención22.
Aunque se ha demostrado que la forma del
paladar duro contribuye a la retención y soporte
de las prótesis, otros autores han demostrado que
al cubrir totalmente el paladar, los pacientes ven
afectado el tiempo necesario para realizar el bolo
alimenticio durante la masticación12.

PALADAR BLANDO
Su unión con el paladar duro determina la longitud
posterior de la dentadura superior y sirve para
dar el sellado posterior.
Lo que determina el pronóstico es el ángulo que
forma con el paladar duro. Si uno es continuación
del otro, ángulo de 180 grados, entonces hay
varios milímetros en los que se puede colocar el
sellado periférico posterior. Este es el de mejor
pronóstico.
El paladar blando puede ir inclinándose y cerrando
el ángulo, por ejemplo a 120 grados, lo que hace
que cada vez la zona de sellado posterior sea
más limitada y más difícil de localizar.
Si el paladar blando cae verticalmente, por
ejemplo cerca de 90 grados, la zona del sellado
posterior es crítica y difícil de localizar. Suele ser
un paladar blando que se mueve mucho cuando
el paciente habla o deglute, lo cual hace que tenga
un pronóstico malo para conseguir el sellado
posterior17.
En este mismo orden de ideas, se señala que
existen tres categorías de la configuración del
paladar blando, los cuales se basan en el grado
de flexión del paladar blando, con el paladar duro
y en la amplitud de la zona del sellado posterior.22
El paladar blando de clase I es horizontal y tiene
poco movimiento muscular, esta es la condición
más favorable ya que permite mayor cobertura
de tejido para el sellado palatino. Está asociado
a paladares duros planos.
El paladar blando de clase II se curva hacia abajo
en un ángulo de 45 grados en relación al paladar
duro y tiene un área de cobertura tisular para el
sellado palatino menor. Se asocia con un paladar
duro en forma plana, lo que permite obtener un
mejor sellado posterior para compensar la
deficiencia de la forma palatina.
El paladar blando de clase III se curva mucho
hacia abajo en un ángulo de cerca de 70 grados
en la parte posterior del paladar duro. Ya que esta
es la relación más aguda del paladar blando con
respecto al paladar duro, la musculatura debe
hacer una mayor elevación para efectuar el cierre
velofaríngeo, el espacio disponible para cobertura
del sellado palatino posterior e mínimo. Por
consiguiente, esta es la forma del paladar blando
menos favorable. Este tipo de paladar se asocia
normalmente con en paladar duro en forma de V.

RELACIÓN DE LOS REBORDES EN
SENTIDO HORIZONTAL
El reborde superior está encima del reborde
inferior y es el de mejor pronóstico.
El reborde inferior es más estrecho y más corto
que el superior. Aquí el pronóstico es malo y es
necesario que haya una articulación muy bien
balanceada.
La mandíbula es mayor que el maxilar superior.
Aquí suele haber pocas excursiones mandibulares
y casi sólo hay apertura y cierre y es de mejor
pronóstico que en el caso anterior17.
Al reabsorberse el maxilar, la cresta del reborde
se mueve hacia arriba y hacia adentro, al
reabsorberse la mandíbula, la cresta del reborde
se mueve hacia abajo, hacia delante, y
lateralmente ya que es más ancha en su borde
inferior que en su borde oclusal. Esta condición
puede ser más comprometedora en una
mandíbula prognata. Con esto se acentúa la
importancia de la colocación adecuada de los
dientes para mantener la estética y reducir al
mínimo el indeseable efecto de palanca13.

PARALELISMO DE LOS REBORDES
Si los rebordes alveolares no son paralelos, las
dentaduras tienden a deslizarse de su soporte al
aplicárseles las fuerzas oclusales. Si son paralelos
tienen buen pronóstico, y en caso contrario el
pronóstico es malo19.
Si estos rebordes no son paralelos entre sí,
permiten que se muevan las bases protésicas
cuando los dientes están en oclusión debido a
una desfavorable dirección de las fuerzas15.

DISTANCIA ENTRE LOS ARCOS
Si entre ambas arcadas existe un espacio
suficiente el pronóstico es bueno, cuándo este
espacio está disminuido van a existir problemas
para colocar los molares artificiales. El de peor
pronóstico es el espacio aumentado15.
Es importante observar la distancia intercrestal.
Un espacio excesivo causado por la resorción
dará poca estabilidad y retención debido al
aumento del efecto de palanca, por su parte una
distancia intercrestal pequeña dificulta la
colocación de los dientes y el mantenimiento de
un espacio libre adecuado; sin embargo esta
condición aumenta mucho la estabilidad de las
dentaduras ya que las superficies oclusales de
los dientes están cerca del borde por lo que se
reduce al mínimo el efecto de palanca, la
inclinación y las fuerzas linguales. Otro factor a
considerar, de relevancia para superar la
inestabilidad de las dentaduras totales inferiores,
es el de determinar a través del estudio de los
tejidos que conforman el entorno oral, la zona
neutra, que permitirá un enfilado acorde con las
fuerzas musculares de cada paciente14.

RETENCIONES ÓSEAS
Son un problema para la estabilidad de la
dentadura, y hay que plantearse la posibilidad de
tratamientos quirúrgicos. Son conocidos como
Torus; si son pequeños no representan
problemas, pero hay que efectuar alivios para no
sobrecargar el tejido delgado que los cubre. Si
son de buen tamaño, la cirugía preprotésica será
el tratamiento de elección. Por su parte otros,
señalan que la mucosa que recubre a los torus
es muy delgada y que muchas veces no toleran
las presiones normales ejercidas por las bases
de las dentaduras por lo que recomiendan como
alternativas para superar la problemática de los
torus en el maxilar, usar flancos termoplásticos
con mayores propiedades elásticas, debido a que
los mismos disipan con mayor éxito las fuerzas
oclusales1.

INSERCIONES MUSCULARES Y FRENILLOS
Se debe observar la posición de las inserciones
musculares y frenillos en relación con la cresta
de los rebordes. En raras ocasiones existe una
inserción que está tan cerca de la cresta del
reborde como para necesitar una corrección
quirúrgica, y así asegurar el sellado marginal. Las
inserciones que se corrigen quirúrgicamente con
mayor frecuencia son los frenillos maxilar labial y
lingual mandibular9.
En este punto, es importante considerar el ancho
del vestíbulo bucal, debido a que en algunos
casos este se encuentra un poco disminuido, es
por eso que se describe en un artículo que el uso
de flancos flexibles en las dentaduras completas,
con los que se pueden lograr menores espesores
en vestíbulos estrechos y donde no se
compromete el sellado de las mismas13.

LA LENGUA
La lengua se agranda y fortalece si el paciente
estuvo sin dientes o prótesis durante mucho
tiempo o usó una dentadura maxilar apoyada
solamente en los dientes anteriores. Esto trae
problemas al momento de tomar la impresión
dental y contribuye a la inestabilidad de la
dentadura. Una lengua voluminosa también puede
tener falta de espacio por la base de loa
dentadura. Una lengua pequeña puede facilitar
la toma de impresión dental pero arriesga el
sellado lingual.
El movimiento de la lengua y la coordinación
muscular son importantes por varias razones: Los
movimientos propios de la lengua son necesarios
en la toma de impresión dental para poder hacer
el borde marginal, también son esenciales para
estabilizar las dentaduras en la boca durante las
actividades fisiológicas normales como el habla,
la masticación y la deglución12.
La posición de la lengua es importante en el
pronóstico de la dentadura mandibular22, clasificó
las posiciones de la lengua:
Clase I: La lengua descansa en el piso de la boca
con la punta hacia delante y ligeramente debajo
de los bordes incisales de los dientes
mandibulares anteriores.
Clase II: La lengua se encuentra aplanada y ancha
pero la punta está en una posición normal.
Clase III: La lengua está encogida y presionada
en el piso de la boca con la punta doblada hacia
arriba, hacia abajo o asimilada dentro del cuerpo
de la lengua.
La posición de la Clase I tiene el pronóstico más
favorable, ya que el piso de la boca es lo bastante
alto para cubrir el reborde lingual de la dentadura
lo cual permite el sellado marginal.

PISO DE LA BOCA
El piso de la boca presenta una amplia variación
en su anatomía y relación funcional con el borde
del proceso alveolar. Si el piso de la boca está
cerca de la cresta del reborde en la posición de
reposos o la magnitud del movimiento es mayor,
la estabilidad y retención de la dentadura serán
deficientes. Las áreas de las glándula sublingual
y milohiodea en el piso de la boca pueden ser
muy altas y cercanas al borde alveolar por lo que
en ocasiones se salen del borde y eliminan el
surco alveololingual. Si estos tejidos no se colocan
en su lugar por medio del borde de la dentadura,
el pronóstico de la dentadura inferior es malo. Del
mismo modo, el espacio retromilohiodeo (Forma
la porción lateral de la garganta) puede ser un
espacio a utilizar pero que es obliterado total o
parcialmente por el movimiento de la lengua24.
Por su parte17, señala que cuanto más alto es
este espacio, mejor pronóstico tiene la dentadura
inferior en cuanto a retención. Si el repliegue del
piso de la boca está al mismo nivel que la inserción
del milohiodeo, la retención será casi imposible.

LA SALIVA
La cantidad y consistencia de la saliva afectará
la estabilidad y retención de las dentaduras y el
confort con el cual el paciente la puede usar.
En lo que se refiere a la intervención del fluido
intermedio entre la placa y la mucosa, factor
importante en la retención de las dentaduras
completas; la saliva ha sido generalmente
comparada con el agua, y es un hecho cierto,
especialmente en investigaciones experimentales,
que el poder de fijación conseguido por la
adherencia, cohesión y tensión de la superficie
del agua equivale a la de la saliva. De allí su
importancia durante la planificación de una
prótesis completa19.
Si la saliva es normal en cantidad y consistencia
es de buen pronóstico, si la cantidad de saliva
fluida es mucha; se complica la toma de
impresiones, si por otro lado es espesa y
cuantiosa se forman verdaderos panes de saliva
que no dejan asentar bien la dentadura y que se
traduce en mal pronóstico y que si hay poca saliva,
se disminuye la capacidad retentiva y puede haber
dolor e irritación de las mucosas18.De acuerdo con
lo estipulado por muchos autores, algunos
señalan que existe la anatomía ideal o
condiciones óptimas de cada maxilar para
conseguir los mejores resultados en las prótesis
completas17.

MAXILAR SUPERIOR
Reborde de forma cuadrada recubierto de una
membrana mucosa sana. No debe haber
retenciones óseas. Tuberosidades bien definidas
sin tejido fibroso móvil o pendular.
Forma del paladar plano sin existencia de torus.
Debe haber un vestíbulo bucal y labial bien
definido. El paladar blando debe ser de tipo
horizontal. Inserciones musculares bajas.

MANDIBULA
Forma del arco cuadrado con mucosa sana y sin
torusEl espacio sublingual anterior debe ser
ancho. Debe haber encía adherida de 8mm como
mínimo. Trígono retromolar firme y bien definido.
Fosa retromolar alta. Inserciones musculares
bajas.

DISCUSIÓN
Cuándo se va a construir una prótesis completa
sea superior, inferior o ambas, lo primero que se
debe realizar es un detallado y minucioso estudio
semiológico; los dedos deben trasmitir todos
aquellos detalles que la vista no alcanza a
distinguir. Hecho el estudio facial que revelará la
presencia o no de anormalidades, se comienza
con el estudio total de la cavidad bucal;
apreciándose la tonicidad y desplazamiento de
los músculos labiales para prevenir al paciente
de las posibles molestias durante la toma de las
impresiones, para luego conocer los elementos
anatómicos del terreno protético.
Las dentaduras completas son mantenidas en
posición por medio de coordinación muscular y
las fuerzas físicas de adhesión, cohesión y tensión
superficial interfacial; las cuales, a su vez,
dependen de la adaptación de la dentadura a las
estructuras de soporte y circundantes de la
cavidad bucal edéntula. Para que esta adaptación
sea eficaz, los procedimientos usados en la
fabricación de dentaduras artificiales deben
corresponder a la anatomía básica de los
rebordes residuales; pero es de igual importancia
que los procedimientos utilizados se adecuen a
las variaciones individuales dentro de la boca de
cada paciente.
Por otro lado, si el odontólogo no hace un esfuerzo
por minimizar y reconocer los cambios en la
cavidad bucal, se corre el riesgo de iniciar una
pérdida de las condiciones bucales favorables
necesarias para el diseño de una prótesis total
exitosa.
Con el incremento de la longevidad de la
población de la tercera edad, se debe pensar en
un incremento de la vida útil de las dentaduras
totales que se confeccionan, esta reflexión motiva
a detenerse en los cambios sufridos por los tejidos
involucrados en el entorno oral donde funciona
este tratamiento protésico, destacando que de no
hacer un buen diseño y una excelente distribución
de las fuerzas en consonancia con los tejidos
remanentes, tendremos unos rebordes alveolares
cada vez más empobrecidos.
La técnica de la confección de las dentaduras
totales, no debería tener más dificultad que el alto
nivel de destreza manual requerido para realizar
un tratamiento rehabilitador con prótesis fija, la
mayoría de los autores20, 21 abocados a este tema
piensan que en la confección de una prótesis total
los conocimientos adquiridos previamente y la
experiencia técnica son más relevantes, un
entrenamiento efectivo y adecuado basado en el
conocimiento de la anatomía y fisiología de los
tejidos y estructuras que soportan y están en
contacto con la prótesis, y los materiales con los
cuales están realizadas, dará a los profesionales
de la odontología un gran oportunidad de construir
dentaduras exitosas.
Desafortunadamente muchos profesionales han
perdido el interés en realizar prótesis totales,
asumiendo que es una tarea compleja y tediosa,
este articulo plantea la posibilidad a través del
estudio detallado de la anatomía del terreno
protésico obtener herramientas sólidas que
faciliten el camino para utilizar las técnicas
adecuadas adaptadas a las condiciones bucales
individuales de cada paciente, y así brindar al
paciente un tratamiento efectivo a largo plazo.

CONCLUSIONES
Las dentaduras completas contribuyen a que el
paciente desdentado conserve o recupere su
salud general, manteniendo el sistema
estomatognático en condiciones de normalidad.
Se deben construir prótesis completas que no
interfieran con la actividad muscular, que sean
funcionalmente estables y cómodas para los
pacientes.
Para la construcción de prótesis completas
interesa conocer el entorno bucal, o sea, los
tejidos blandos sobre los que descansa la
dentadura, el hueso que soporta estas
estructuras, la saliva, los músculos que lo rodean
y de estos, sobre todo la lengua.
Se hace imperante además, tener conocimiento
de los materiales de impresión odontológicos para
complementar el éxito de las prótesis completas.
El éxito en el tratamiento del desdentado total
muchas veces está más en lo que hagamos antes
de empezar la construcción de las prótesis que
en la técnica que se utilice.
Al construir una dentadura completa, se persigue
comodidad, función, estética y fonética, pero es
evidente que no se puede conseguir en el mismo
grado en todos los pacientes; dependerá de sus
condiciones anatómicas, bucales generales y de
su estado psicológico.
Es importante que dentro de las historias clínicas
se guarde un espacio para reflejar todas las
características anatómicas de los maxilares
presentes en los pacientes, mediante la utilización

de gráficos o diagramas como el de Uhlig. Figuras

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